domingo, 30 de junio de 2013

Morrenas de Chaguazoso







Hace 26.000 años aún existían en las montañas gallegas los glaciares que se habían formado mucho tiempo atrás -hace unos 60.000 años-, pero sus dimensiones eran ya mucho menores de lo que habían sido en épocas precedentes. Según explica Vidal, solo algunas de las zonas más altas, como los montes Formigueiros y Pía Paxaro, en O Courel, estaban cubiertos por pequeños glaciares de circo. En Os Ancares, Cabeza de Manzaneda y O Xurés, las masas de hielo habían experimentado también un fuerte retroceso e iban camino de la desaparición, en un lento proceso que culminaría unos 10.000 años después.

El geólogo señala que en las etapas más frías de la glaciación, los casquetes de hielo de las sierras gallegas habían llegado a ocupar superficies de en torno a los 65 kilómetros cuadrados y un grosor de unos trescientos metros. Pero cuando los hombre de Cromañón de Cova Eirós fabricaban adornos con dientes de zorro, los glaciares se habían reducido a superficies de apenas cinco kilómetros cuadrados y su espesor rondaba los treinta metros. Aproximadamente en esa época empezó a formarse la morrena de Chaguazoso,  uno de los paisajes de origen glaciar más conocidos de Galicia.

Los estudios geológicos y climáticos, señala por otra parte Vidal Romaní, indican que en ese período de la prehistoria los glaciares gallegos se encontraban en un momento que podría considerarse como estacionario, sin experimentar avances ni retrocesos significativos. (La Voz de Galicia)

jueves, 23 de mayo de 2013

Por Monforte de Lemos recordando ASSUR de Francisco Narla

“En aquellas tierras del reino no había demasiados judíos y el médico años a tras, había concertado matrimonios los matrimonios de sus hijos eligiendo entre las pocas familias residentes en los alrededores. Y el lugar más evidente había sido Monforte de Lemos, ciudad vieja desde la invasión romana y ocupada con un antiguo barrio judío donde comerciantes, cambistas y usureros hebreos ostentaban sus negocios desde tiempos inmemoriales. Y Monforte había sido la siguiente etapa de la terrible incursión normanda en las tierras del apóstol Santiago. Probablemente porque, además de las riquezas de las iglesias y del nuevo monasterio de San Salvador, la tradición herrera de la ciudad había atraído a los normandos, ansiosos de proveerse de una excelente producción de espadas y hachas” ASSUR de Francisco Narla


Barrio judio


Un día nublado y con lluvia,






viernes, 26 de abril de 2013

viernes, 29 de marzo de 2013

jueves, 28 de marzo de 2013

domingo, 10 de marzo de 2013

La piedra del agua Seadur

Seguidores

Datos personales